La carcajada de su mejor amiga la sacó del ligero sueñito que la estaba invadiendo. Después de una ronda de tacos, una caminata por el parque y dos horas más de compras, terminaron volviendo a su casa, donde Kimmy, aprovechando la soledad de su mejor amiga y para hacerle compañía, había decidido quedarse para hacer una pijamada. Ya podía imaginar, sobre todo después de lo que Melissa le confesó sobre los tratos, el dinero y los orgasmos, que no sabría de su mejor amiga por varios días, si es qu