—Vaya que dio en el blanco —murmuró Kimmy, tomando de su vino.
Viendo a su esposo, Melissa pasó saliva.
—No creo que las decisiones de tu hermana hayan sido guiadas por una idea ciega de celos. Fue muy objetiva y segura, consciente de cada acción que hacía y sigue haciendo para minimizar tu presencia y nombre en el círculo donde ella se mueve —Melissa parpadeó con rapidez—. La diferencia es que a Mariam le quitan el Halloway y le quitan todo. A ti te quitan el Halloway... —Ares lamió sus labios