El inicio de una pesadilla.
POV Elara
Apenas iba sintiendo que el calor estaba subiendo por mis piernas, las personas se iban alejando y a medida que lo hacían, sentía más aire.
—Ya ha terminado ¿verdad? —pregunté en voz baja a un lado de Valentín.
—No, lady Elara. Aún queda más.
Mis piernas volvieron a enfriarse, cuando las puertas del gran comedor se cerraron detrás de mí. Creí que, al terminar la cena, me concederían un respiro, pero no fue así. Apenas crucé el umbral, un grupo de damas con vestidos de seda y sonrisas