No como rey, como padre.
POV Aldebrand
La soledad pesa distinto cuando se es rey. No es la soledad del hombre común, no es la ausencia de voces en una casa vacía ni el silencio de una habitación sin compañía. Es una soledad rodeada de paredes doradas, de cortinas pesadas, de guardias que no te miran a los ojos y de sirvientes que solo dicen lo que creen que deseas escuchar. Es una soledad que no se ve, pero que se incrusta en el pecho como una astilla.
Estoy sentado frente al fuego, pero no siento calor.
Las llamas cre