El día que podía acabar con todo.
POV Leonard
Luego de aquel anuncio, no pude tener paz. De nuevo, la angustia regresaba. No dormí esa noche. El fuego en la chimenea se extinguió hace horas, pero aun así seguía viendo las sombras danzar en las paredes. Elara dormía —o fingía hacerlo— de su lado de la cama, con el cuerpo envuelto hasta el cuello y el rostro vuelto hacia la pared.
Yo permanecí sentado al borde, con la mente en el mismo punto desde que mi padre habló… el pueblo debe conocerla.
No había salida visible. El anuncio y