Khaled
La boda había sido grandiosa. Tal como debía ser.
Pero por más espléndida que hubiera sido la ceremonia, mi mente ya estaba enfocada en algo mucho más importante: nuestra luna de miel.
Lara y yo salimos del palacio bajo una lluvia de pétalos, con nuestros invitados observándonos y celebrando. Mis padres nos dieron su bendición, y poco después ya estábamos camino al aeropuerto.
Nuestro destino: Omán.
Elegí Omán porque es uno de los lugares más bellos del Medio Oriente. A diferencia del ri