Lara
Nunca imaginé que el momento en que mi vida cambiaría sucedería de esta manera.
La habitación estaba iluminada suavemente. Las velas alrededor proyectaban una luz cálida y dorada sobre las sábanas blancas. El perfume de jazmín flotaba en el aire, llenando mis sentidos y haciendo que mi cuerpo se tensara aún más.
Estaba allí, frente a él, con el corazón acelerado y las manos temblorosas.
Khaled me miraba con un deseo que podía sentir en lo más profundo de mi alma, pero al mismo tiempo había