Narrado por Khaled
Era el final de la tarde cuando Youssef entró en el despacho con el ceño fruncido. Su postura revelaba que algo estaba fuera de lugar incluso antes de que abriera la boca. Cerré la tableta donde revisaba los contratos de la nueva filial en Doha y levanté la mirada lentamente.
— Puedes hablar. — dije, seco.
Youssef dudó. Eso era raro. Casi nunca había visto a aquel hombre de expresión impenetrable perder el equilibrio.
— Khaled... hemos recibido información desde dentro de la