Mientras tanto, Alessandro se encontraba en una reunión crucial en su oficina. Su mente estaba centrada en las importaciones que llegaban desde China en los próximos días. No podía permitir que las familias rivales se entrometieran y se apoderaran del cargamento. Era un juego peligroso, pero siempre estaba preparado para todo.
Aun así, algo más le preocupaba. Anabella. Sabía que ella estaba tomando cada vez más poder dentro de la Familia Rossini, y que no se detenía ante nada para conseguir lo