La noche en la montaña era un manto de terciopelo negro salpicado por el frío cortante que bajaba de las cumbres, un viento que silbaba entre los pinos como si las almas de los que habían caído en esta guerra nos estuvieran enviando una última advertencia. Estábamos agazapados en un saliente rocoso, a pocos metros de una antena repetidora que el Proyecto Meridiano utilizaba para sus comunicaciones cifradas. Mateo, con el rostro pálido pero la mirada encendida por una determinación que ni la her