El silencio en la cabaña era tan denso que podía saborearlo. Morwenna me miraba, su sonrisa era una hoz de luna en la penumbra. Kaelan estaba rígido a mi lado, y podía sentir su desaprobación a través del vínculo, una fría corriente de advertencia. Lysander parecía a la vez horrorizado y fascinado.
"Es una locura suicida", dijo Kaelan, su voz era un susurro áspero. "No puedes controlar lo que invocas de los bordes de la realidad. El Necestia era solo un heraldo. Hay cosas más antiguas, más hamb