CAPÍTULO 9. LA VERDADERA DEUDA
El segundo tono pareció durar una eternidad. El sonido metálico a través del auricular se mezclaba con el latido desbocado en los oídos de Elena. Frente a ella, la figura imponente de Adrián Valtieri bloqueaba cualquier ruta de escape. Él no parpadeaba. Se limitaba a observarla con una intensidad inquietante, esperando el instante exacto en que se derrumbara por otro hombre. Al tercer tono, la llamada se conectó.
—¿Elena? —La voz de Camila sonó al otro lado, cargada de alivio y cansancio.
— Po