CAPÍTULO 12. EXHIBICIÓN DE PODER
Las puertas dobles de roble macizo se abrieron de par en par.
La sala de juntas de Ardentis era un recinto de cristal y acero diseñado para una sola cosa: recordarle a cualquiera que entrara que aquí el poder tenía nombre y apellido. Una inmensa mesa de mármol negro dominaba el centro del espacio, rodeada por los doce ejecutivos más importantes del imperio Valtieri. Cuando Adrián cruzó el umbral, el murmullo de voces cesó de inmediato.
Elena caminaba un paso por detrás de él, con la carpeta neg