CAPÍTULO 70
Samuel llegó al hospital con el ceño fruncido. Apenas me vio, negó con la cabeza, no intentó ser amable.
—Tenemos un escuadrón cuidando a Alex —dijo sin saludar—. Pero la misión se arruino, Paulina. Lo que hiciste la arruinó por completo.
Sentí un golpe en el pecho.
—Samuel, yo…
—No, no digas nada —me interrumpió—. Alex estaba infiltrado otra vez. Habíamos logrado meterlo de vuelta sin levantar sospechas. Pero salió del escondite por ti. Por venir a buscarte. Y ahora toda la organiz