Capítulo 102
La casa se llenó de gritos, órdenes y tensión en cuestión de segundos. Cuando los oficiales intentaron llevarse a Samuel, les cerré el paso.
—Nadie se lo lleva sin una orden de allanamiento y de captura —les dije firme—. Esta es mi casa y no voy a permitir un abuso de autoridad.
Mirta caminó hasta quedar frente a mí, mirándome con ese odio que siempre me tuvo porque sabía que no apoyaba su relación.
—Paulina, no te metas en problemas —me advirtió—. Si interfieres en un procedimien