Capítulo 8
Ver a Mike arrodillarse frente a Liliana con el anillo que había comprado para mí fue como recibir una puñalada en el estómago. Ese anillo lo había elegido él conmigo. Me lo había probado. Me había jurado amor eterno con esas mismas palabras que ahora le decía a ella.
No quería escuchar nada más, era claro que papá y Liliana buscaban humillarme y no lo iba a permitir.
Me fui de inmediato, salí del comedor. El corazón me latía tan fuerte que pensé que iba a desmayarme. Caminé rápido p