Morgan
El recogido en mi cabello era perfecto, con mechones sueltos que enmarcaban mi rostro de manera suave. Mi maquillaje resaltaba mis ojos verdes, haciéndolos parecer más intensos de lo habitual, con un toque ahumado que añadía un aire misterioso. Mis labios, pintados de un rojo oscuro, eran una provocación en sí misma.
—¿Te gusta? —preguntó Bianca, y por un segundo juraría que había un toque genuino de preocupación en su voz.
—Sí... —admití con un suspiro—. Supongo que no está tan ma