Narra Vael: Después de quedarse dormida, quité la venda de su mano, levanté un poco su camiseta tocando sus costillas y cintura. Estaba delgada y débil, necesitaba alimentarse mejor. Extrañamente, me sentía algo incómodo cuando lass estaba en malas condiciones, como si estuviéramos unidos por la puta mordida. La herida tenía mal aspecto, al parecer se estaba infectando, así que abrí mi boca sacando mi lengua llena de baba, aunque primero me aseguré de que no pueda moverse, pues esto le dolería.