Soñando con ella.
—¿quién eres tú?—
Camino con lentitud hacia la mujer que está de rodillas. Lleva un vestido blanco de flores blancas, su cabello es muy rojo y, aunque está oscuro, su piel se ve reluciente. Está ensangrentada y en sus manos tiene un bulto envuelto en una manta, ella no me mira, pero cuando más me acercó la escuchó llorar, lentamente me arrodillo y trato de levantar su mentón y al verla me quedo pasmada. Era yo, era mi misma cara, era lo mismo que verme en un espejo. Caí al suelo y sentí que me