Lobo misterioso.
—RESPÓNDEME DE UNA MALDITA VEZ—
Tembló bajo su gruesa voz y apretó los ojos antes de responderle
—Hace unas semanas vine por mis pastillas para los sueños que suelo tener. Él me dijo que se había dado cuenta cuando me hospitalizaron. Es un doctor, no es un idiota como tú. ¿Por qué, vael por qué lo mataste? No tenías que llegar a ese extremo solo para que no sepan que somos mates, ¿vas a matar a todo el que lo sepa, vael?—
Ríe a carcajadas, burlándose de ella sin importarle nada.
—¿Tú crees qu