Humillación.
Eros estaba dentro de la bañera con ella, mientras la obligaba a moverse sobre él, arañando su espalda y haciéndole presión hasta abajo. La obligaba a hacerle chupetes en el cuello y él los hacía en el de ella.
—¿Qué pasa, gatita? Hace unos días eras más dulce conmigo, ¿por qué de repente siento tu desprecio nuevamente?—
Ella trata de voltear su cara y él no se lo permite clava sus dedos en sus mejillas y le pasa su lengua larga por la cara y áspera y la toma por el cuello
—Te estoy preparando