EROS.
Hace muchos siglos, existió un alfa llamado Eros. El mundo de los humanos no existía para ellos y no era importante. En aquellos días la Diosa Luna hablaba con los lobos en cualquier lugar y a cualquier hora. Los lobos y toda criatura tenían acceso al templo de las Ninfas. Los portales se usaban para todo hasta para la caza en tierras ajenas o lejanas, pero aquel alfa no se sentía conforme con su poder. Sentía que no era suficiente porque su grandeza era mucha y su poder según él muy poco, y lo