KALILAH.
—Me enviaron contigo, tienes un mensaje importante para mí—
—Al fin la bestia ha despertado—
Vael alza una ceja mientras escucha cómo la anciana habla, ella le intenta tocar el rostro, pero él toma su mano vieja y la llena de arrugas.
—No tienes por qué tocarme, solo dame la información que necesito, no es para eso que estás aquí—
Su tono de voz es tan aguda, su mirada vacía y, pero dejándote claro que no le importaría matarte si así lo deseas.
—Después de tantos años la maldición se consum