Debilidad.
Naím y Kevin mandaron a recoger el cuerpo desmayado de sander mandándolo con el doctor. Había mucha sangre sobre la tierra, él no dijo nada, hubo mucho silencio de repente. Caminó fuera del círculo de lobos que los rodeaba y le abrieron paso. Sus ropas estaban machadas de sangre y destruidas por los zarpazos de sander.
—Estarás bien— le dijo ella mientras acariciaba su cara con tristeza. Naím se acercó junto a Kevin, no habían visto la herida de lass, sus ojos estaban llenos de lágrimas, no sen