Mundo ficciónIniciar sesiónSoren soltó una risa breve, gélida. —Sé más de lo que imaginas. Llevas ese colgante, ¿no? Bien. Eso significa que nuestro camino debía cruzarse aquí.
Alzó la mano. De las sombras emergieron varios soldados Bloodshadow, apuntando sus armas directamente a Seraphine.
—Dámelo, hermanita —dijo Soren, sus ojos brillando de manera extraña—. El colgante. Y te dejaré marchar.
Serap







