Mundo ficciónIniciar sesiónLa ceremonia había sido increíble, se había celebrado en la preciosa iglesia de piedra que Ronda siempre soñó, y todos los asistentes la habían contemplado con admiración y embeleso. Su increíble vestido, el que casi no puede utilizar por el ensanchamiento de su cuerpo, le había quedado como un guante en cuanto se enfundó un apretado corsé,que moldeaba su figura, y la ayudaba a reducir dos tallas.
Su paseo por







