SABRINA
Al abrirlo, metí mis dedos dentro y extraje el contenido. Al tenerlos delante de mis ojos, comprendí por qué Piero estaba de aquella manera.
Eran fotografías mías… con Jason.
En la primera, ambos nos veíamos entrando al hotel Boulevard, donde pasamos la noche en cuartos separados por el mal estado de mi apartamento. La siguiente era de horas de la mañana, compartiendo el desayuno. Yo había tomado una mesa sola, pero él se tomó el atrevimiento de acompañarme, aún después de que le dijera