PIERO
—Viéndolo desde ese punto, tal vez tengas razón. —Me vio con decepción por no haberle dado alas a lo que a leguas se notaba, comenzaba a sentir—. Pero, aquí lo único que importa es que tú seas feliz. Admito que ese hombre, a pesar de haberse comportado a último momento conmigo, no me termina de agradar, pero ese no es mi asunto, Danna. Al único a quien debes escuchar, es a tu corazón, luego lo demás se irá acomodando solo.
—Lo pensaré —susurró apenas y besé su frente.
Oímos la marcha nupc