PIERO
Llegamos hasta el concurrido bar en la zona céntrica de la ciudad, y luego de una larga espera en la fila, nos dieron paso a aquel antro. Busqué con la vista a Sabrina, hasta que Josh me codeó, señalando hacia la barra a las seis mujeres que intentaban abrirse paso de unos tipos que las rodeaban con la intensión de sacarlas a bailar. Me quedé de pie, sin el propósito de hacerme el salvador en aquella situación, a fin de verla interactuar con las demás personas. Lucio había ido por unos tr