Punto de vista de Talia
Caminé hasta salir del territorio de la manada Shadowclaw, y vi una conocida camioneta negra que me esperaba. El conductor se bajó y me abrió la puerta.
—Gracias —dije mientras subía—; ¿pero quién te envió?
—Solon, por supuesto. Princesa, es un alivio tenerla de vuelta. La extrañamos muchísimo —dijo el conductor antes de cerrar la puerta.
No dije nada mientras observaba cómo los edificios y los árboles quedaban atrás. No podía evitar sentirme nerviosa. ¿Qué diría mi padr