Cuando Alexander se marchó, Diana desayunó sola y decidió vestirse para salir un rato y no estar pensando todo el tiempo en lo ocurrido.
Más tarde subiría a arreglarse para el evento de la noche donde le entregarían el premio a su esposo como empresario del año.
Después… Ella no quería pensar en el después, él le había dicho que confiara y eso intentaría, aunque su corazón estaba cansado de tantos golpes.
Debía darle tiempo para digerir la información, pero sentía que aquello sería siempre una