«Señora Turner, está embarazada, felicitaciones».
Las palabras del doctor confirmando lo que ya sabía la estaban volviendo loca porque Alexander le había dicho con mucha claridad que no quería otro hijo.
—Tiene dos meses de embarazo, se ha demorado mucho en venir. —El doctor la miró y Diana supuso que se percató de lo nerviosa que estaba porque no dejaba de frotarse las manos—. ¿No es la noticia que esperaba?
—No, claro que no, quiero decir que sí, por supuesto. Me alegra mucho estar embarazada