Apenas salió de casa de sus padres, Diana se dirigió a la empresa de su esposo y a pesar de que le dijeron que no se encontraba, ella no se detuvo hasta que no se cercioró por sí misma.
Ni él ni su asistente se encontraban allí y la única explicación que le dieron fue que ambos habían salido.
Diana aprovechó que la recepcionista que se encontraba en turno era la misma que la ayudó con la entrevista para el trabajo de niñera, pero la mujer insistía en que aquello era normal.
Al parecer su esposo