Diana no había podido quedarse en la oficina a la que la llevó Alexander.
Estaba muy nerviosa, su padre siempre había querido que regresara con su exmarido y parecía que estaba allí para conseguirlo.
Le había costado mucho tiempo entender que lo hacía porque no soportaba que nada saliera de su control y para su padre ella era de su propiedad.
Podía imaginar el enfado que tenía al saberla casada con Alexander.
Ojalá hubiera prestado más atención cuando tuvo la posibilidad, así sabría los motivos