Punto de vista Marcelo
Ya era viernes y regresé a casa un poco antes de lo habitual. Había dejado todo listo para el gran día, pero dentro de esas paredes parecía que nada estuviera pasando.
Valeria estaba sentada, amamantando a nuestra pequeña, y apenas me dirigió una mirada fugaz al entrar.
Me acerqué con cuidado y le di un beso a Estrella, que ya caía en un sueño profundo, sin querer interrumpir su descanso. Luego me volví hacia Valeria para besarla, pero ella giró el rostro, rompiéndome el