Punto de vista de Valeria.
Han pasado dos meses desde que comencé mi rehabilitación. No solo estaba enfrentando el desafío de recuperar la movilidad de mi cuerpo, sino que, junto a Marcelo, también estábamos apostando todo por su nuevo proyecto: la apertura de su propia compañía. Aunque no tenía el tamaño ni los recursos de la empresa de sus padres, Marcelo había invertido hasta el último centavo en levantarla. Y, a pesar de todo, estaba radiante de felicidad, como si nada más importara.
—Valer