No quería decir nada, así que moví mi cabeza de un lado hacia el otro mientras negaba con fuerza. Ahora este asunto se había salido por completo de control, debía de ocultar todo nuevamente.
—Solo te pido que me lleves al hospital, eso es lo que tiene importancia en estos momentos y nada más. Si te niegas a hacerlo, me iré en alguno de los coches de la mansión.
—Hay que ir, pero no pienses que este tema se encuentra zanjado. Debo saber quién es ese tal Powell.
Al final nos fuimos, ya después me