Silencio total, esa fue la respuesta que Rocío obtuvo por parte de Kany.
La mujer se sentó en la mecedora que estaba en la habitación luego de poner a Sofía en su cuna y se quedó mirando al vacío. No lloraba. No hablaba. Solo se balanceaba ligeramente, con los brazos cruzados sobre el abdomen y los ojos puestos en nada.
Rocío la observó desde la cama. No insistió.
—Entiendo que todo esto te ha tomado por sorpresa —dijo al cabo de un rato—. Al final no es para menos con todo lo sucedido… Jamás p