Gianluca pensó detenidamente lo que iba a hacer y salió de la mansión. El subordinado de Austin se encontraba en el mismo coche y al ver que él salía fue que comenzó a seguirlo.
Pronto llegaron a una cafetería, ahí se reunió con el abogado que había citado y ambos se sentaron en una mesa del rincón.
—Señor Grignani, me ha tomado por sorpresa con eso de hacer su testamento. Generalmente, cambiaba de tema cuando le sugería que hiciera esto.
—Ahora han cambiado muchas cosas, abogado. Es por eso qu