¡Formad! ¡Mantenemos la línea! —ladró Juniper con voz serena, pero sus ojos parpadearon a medida que la tensión aumentaba. Se oían gritos y espadas entrechocar a su alrededor mientras el combate continuaba. Podía notar que sus soldados estaban inseguros, pero no tenían otra opción. Tenían que obedecerla.
—Juniper —gritó un soldado con voz tensa—. ¡Estamos perdiendo terreno por la izquierda!
Giró la cabeza hacia las líneas del frente, donde el enemigo avanzaba con movimientos firmes y coordinado