"Señor, necesitamos una decisión", declaró Lucien, su asesor, de pie junto al gran escritorio de roble con una pila de documentos en la mano.
Callum apretó la mandíbula. "Lo sé". No puedo hacerlo todo de golpe.
Lucien no dijo nada, pero dejó los papeles y los miró con una mirada severa y crítica. Callum había trabajado duro para construir este imperio, pero de repente parecía que el suelo temblaba bajo sus pies.
Se detuvo y se giró para mirar a Lucien. "¿Crees que no lo sé?" Su voz resonó por l