Juniper se ajustó el elegante vestido negro, que se ajustaba a sus curvas a la perfección, dándole un aspecto elegante, pero sin que la gente lo notara. Se miró en el espejo. Su reflejo era perfecto, pero no se parecía a ella. La mujer que le devolvía la mirada parecía sacada de una fiesta elegante, y era el complemento perfecto para el hombre corpulento que tenía a su lado. Pero la preocupación la carcomía y su mente corría a mil por hora.
Callum entró en la habitación, y su presencia era tan