97. VICTORIA MONTENEGRO
VICTORIA:
Mi tío no me respondió enseguida. Miró por la ventana y pude ver, por la expresión de su rostro, que no quería hablar de ese tema conmigo. Pero no quería seguir siendo ese objetivo débil que todos creían que podían derribar con un soplo. Les demostraría que yo era Victoria Montenegro, hija de dos increíbles personas que habían salido de la nada y creado un imperio.
Mi tío giró lentamente su rostro hacia mí, y pude ver la profunda preocupación que no me permitía descifrar en ella.