69. NO ES SOLO UN MAL ENTENDIDO
VICTORIA:
Antes de que pudiera responder, unos toques en la puerta nos interrumpieron. Se giró y abrió de un golpe, sin previo aviso. Isabel se plantó en el marco, nuevamente quebrando cualquier intención de diálogo entre nosotros. Su rostro era delicado y sus gestos la hacían ver orgullosa.
—Riky, no sabía que vendrías —pronunció con voz melosa, mientras sus ojos verde esmeralda brillaban con una intención que apenas podía disimular. Sus tacones resonaron contra el piso de mármol mientras av