66. VISITA AL DOCTOR
VICTORIA:
Esa mañana había ido al ginecólogo con el asistente de mi tío Javier. No tenía a nadie más para que me acompañara. Estaba realmente nerviosa; aparte de uno o dos mareos, no tenía ningún otro síntoma. Apretaba la mano de Javi, que no dejaba de parlotear a mi lado sin que yo entendiera nada de lo que decía. ¿Estaría embarazada de verdad de Ricardo? Y si lo estaba, ¿qué iba a hacer? Era evidente que no me amaba, que no quería estar conmigo.
Los minutos en aquella sala de espera se hici