Mundo ficciónIniciar sesiónVICTORIA:
Guardé silencio ante su amenaza, porque eso era lo que era. Después de todo, ya había firmado un contrato que decía que lo haría. Y quizás era mejor hacerlo debido a mi estupidez de pasarle toda mi fortuna a su nombre y por la posibilidad de que estuviera embarazada. Eso era otra cosa que tendríamos que analizar.
El edificio del registro civil se alzaba frente a nosotros, gris e imponente. Divisé a mi t&iacut






