17. PODRÍA SER VERDAD
VICTORIA:
Me quedé rígida entre los brazos de Ricardo, incapaz de reaccionar. Sus palabras se deslizaron por mi oído como un bálsamo que intentaba aliviar mi tormento, pero la grieta en mi alma parecía demasiado profunda. La fotografía temblaba entre mis manos y, aunque la continuación lógica era guardarla, simplemente no podía soltarla. La abracé contra mi pecho y todo el dolor que no sabía que tenía escondido salió en ese momento.
Estaba de viaje cuando sucedió el accidente; cuando regres