"Después de la tormenta viene la calma".
Rebecca escucho ese dicho un sinfín de veces en su vida y nunca le pareció tan cierto como ahora.
Para ella, Charles era su tormenta, una arrasadora que la iluminó momentáneamente para luego retorcerla y hundirla bajo una montaña de tierra, volcando todo su mundo de cabeza, pero de igual manera, la había rescatado y lavado con agua fresca y ahora hacía brillar un precioso arcoíris en su vida sobre un cielo despejado y hermoso.
No era perfecta su vida, to