Cuando Rebecca despertó de nuevo, estaba acostada en la cama de la habitación principal, alguien la había llevado, le había quitado los zapatos y la arropó. Seguramente Charles, no podía pensar que alguien más se atreviera a hacerlo.
Su mente era un caos cuando llegaron los recuerdos, pero su determinación flaqueó, irse no parecía una buena idea, si se iba sola estaría exponiendo a los niños y si llevaba guardias iba a complicarle la visa a sus padres.
¿Por qué la vida no podía ser más sencill