─¿Qué sucede? ¿Se trata de Donna? ¿Hay alguna novedad?
─Sí, señor. Se me hizo muy extraño que la señorita Donna no saliera, ella necesitaba viajar a dónde sus padres. Así que entré a ver si todo estaba en orden y me encontré su auto aquí en el estacionamiento, la puerta está abierta y hay varias cosas regadas, pero ella no está. Hay un poco de sangre salpicada en la ventana trasera, señor.
La voz lúgubre de Matías y la información que le estaba dando preocuparon demasiado a Julian.
─Voy para al